Las edificaciones requieren cimentaciones que aseguren la permanencia de la construcción. Cuando se trata de inmuebles pequeños, habitualmente será suficiente con mampostería poco profunda. Sin embargo, en algunas ocasiones es necesario ejecutar cimentaciones profundas. ¿Qué son, por qué son importantes y cómo se realizan?
¿Qué son las cimentaciones profundas?
Como su nombre lo indica, se trata de cimentaciones que transmiten la carga de las edificaciones a suelos profundos. Existen diferentes mecanismos para su ejecución, pero los más habituales son los micropilotes y los pilotes.
Podemos hacernos una idea general sobre el funcionamiento de las cimentaciones profundas si pensamos en un muelle. Aquellas plataformas de madera que se encuentran en arroyos y lagos, sostenidas por troncos verticales, son un buen ejemplo de transmisión de cargas a otras superficies. En este caso, el agua no es el elemento que sostiene el peso del muelle. Más bien, los troncos transfieren el peso del muelle al suelo que se encuentra debajo de la masa acuífera.
Pues bien, al igual que ocurre con el muelle, la cimentación profunda transfiere la carga de la construcción a suelos más adecuados. Esto significa que las zapatas que sostendrán las estructuras son construidas sobre el elemento seleccionado para la cimentación profunda. De esta forma, el peso de la estructura no será cargada en su totalidad por el suelo superficial. Más bien, se transferirá a terrenos más firmes y adecuados.
¿Por qué es importante este sistema?
Existen diferentes motivos que hacen necesario utilizar la cimentación profunda. Es probable que el terreno sea inestable, propenso a deslizamiento o hundimiento. También es posible que existan mantos acuíferos subterráneos, o que el nivel freático afecte la capacidad de carga del suelo. En cualquiera de estos casos, es necesario transferir la carga a zonas más profundas para aumentar la resistencia de la estructura.
Por otro lado, en la ingeniería civil es sumamente importante la cimentación profunda, especialmente por la variedad de cargas que sostienen este tipo de estructuras. De hecho, es común que se utilice la cimentación profunda junto con otras técnicas para mejorar la resistencia de las construcciones. Por ejemplo, es probable que se utilicen columnas de grava para mejorar la capacidad portante del terreno y, al mismo tiempo, micropilotes para la transferencia de carga a suelos profundos. En cualquier caso, el propósito que se persigue es el mismo, a saber, garantizar la integridad de las estructuras y construcciones.
Sin embargo, no se debe pensar que su única aplicación es en la obra nueva. También es posible ejecutar la cimentación profunda para reforzar las estructuras ya existentes, especialmente utilizando micropilotes. Debido a las características de estás técnicas, se puede realizar el recalzado, aún en zonas con espacios limitados.
Aunque existen diferentes formas de realizar la cimentación profunda, habitualmente se hace una perforación en donde se introduce el mecanismo de transferencia de pesos. En el caso de los pilotes, comúnmente se construyen in situ, especialmente cuando se trata de recalzado de edificios. Básicamente, el tipo de cimentación profunda que se utilice dependerá de las necesidades del proyecto y del tipo de terreno.