En la actualidad, muchas edificaciones son las que necesitan una intervención o restauración, tanto estética como estructural, como consecuencia de diversos factores que influyen en la destrucción o deterioro lento, o progresivo de sus instalaciones. Estos factores pueden ir desde, errores en el diseño, en el cálculo estructural, así como también por agentes naturales como la lluvia, inundaciones, leves sismos y, en el peor de los casos terremotos.
Las ciudades españolas no escapan de este hecho, pues es sumamente común en cualquier lugar del mundo.
En Sevilla, una intervención con micropilotes fue necesaria para la restauración y recalce de un conjunto de viviendas ubicadas en las cercanías del Rio Guadalquivir. El conjunto de 40 viviendas, mejor conocido con el nombre de “Barriada RENFE”, ubicado en la zona norte del antiguo casco histórico de la ciudad de Sevilla, fue construido sobre un terreno un poco delicado, debido a sus cercanías al rio, lo que podía tornar el suelo un poco inestable y bastante húmedo.
El complejo de viviendas se trata de una serie de bloques o pequeños edificios de 4 plantas, incluyendo la planta baja, los cuales fueron levantados sobre la cimentación menos adecuada para el tipo de suelo o terreno de fundación, y más aun tomando en cuenta el tamaño de las edificaciones.
Por motivos económicos, las 40 viviendas resultaron afectadas al colocar como cimientos una serie de zapatas corridas, las cuales son más efectivas para el ahorro económico que la colocación de pilotes o micropilotes.
Efectivamente con el pasar de los años se comenzó a notar lo perjudicial que había sido la decisión de no colocar micropilotes en este complejo de la ciudad de Sevilla.
A pesar de que el uso de zapatas nunca genero un problema grande a lo largo de la vida útil de las viviendas, luego de la realización de un movimiento de tierras, en las adyacencias del conjunto, comenzaron los problemas.
En un terreno vecino, se comenzó a construir las instalaciones de una facultad perteneciente a la Universidad de Sevilla, que gracias a un proceso de excavación, provoco un fenómeno conocido como “descompresión del suelo”, el cual ocurrió específicamente en la barriada RENFE, afectándola gravemente en el aspecto estructural, a tal punto, que conllevo al desalojo de los habitantes del lugar.
Sevilla pasaba por un momento preocupante para las familias afectadas, y tomar una decisión era contundente para el momento, por lo que se decide intervenir el edificio para la búsqueda de una solución óptima que permitiera la recuperación estructural y funcional del mismo.
¿Por qué se escogen los micropilotes?
La Universidad de Sevilla, tomando la responsabilidad, decide intervenir el edificio, estabilizándolo y recuperándolo por medio del uso de micropilotes.
Estos fueron escogidos por varias razones, la primera es que son de gran resistencia estructural debido a que se apoyan en capas profundas del suelo, y en este caso, era necesario, ya que las capas más superficiales del suelo se habrían descomprimido, perdiendo su capacidad de resistencia y aumentando los espacios vacíos, permitiendo así el movimiento de la edificación.
Además de esto se evaluó económicamente el gasto, y se comparó con otras opciones, pero en una evaluación de todos los aspectos resulto ganador la cimentación por micropilotes de tipo IR de 27 metros de profundidad y 144 milímetros de diámetro, con una camisa de acero incluida, colocados con una inclinación que oscila entre los 5 y 10 grados con respecto a la vertical.
Sevilla logro superar esta pequeña crisis vivida por 40 familias, gracias a esta eficiente y resistente cimentación, demostrando así, la gran ventaja estructural que representa la utilización de micropilotes en la construcción.